Este es un buen momento para hacer un cambio en los hábitos alimenticios y establecer como rutina una dieta equilibrada y saludable.
Hay que evitar el exceso en el consumo de sal, como alimentos procesados y conservas de comidas preparadas.
La fibra vegetal es importante en una dieta equilibrada. Los hidratos de carbono deben aportar al menos un 55-60% del aporte calórico total. Reducir el azúcar refinada y aumentar la ingesta de frutas, vegetales y granos completos de cereales.
La ingesta de grasas no debe superar el 30% y de éste, menos del 10% debe ser grasas saturadas (origen animal). Son preferibles las grasas que están presentes en el pescado y en los vegetales.
El aporte de proteínas debe de suponer el 15% restante en la dieta. Es preferible que el aporte de proteínas se base en las aves y pescados en detrimento de las carnes rojas .
Por último se recomienda tomar con moderación bebidas alcohólicas.