Cirugía Cardiovascular - Policlínica Gipuzkoa

Qué es la Cirugía Cardiaca

La cirugía valvular

En el caso de la cirugía sobre las válvulas, al encontrarse en el interior del corazón, la única forma de tener una visión directa de la válvula es operar a corazón abierto que obligatoriamente precisa de la bomba o sistema de circulación extracorpórea. En casos muy especiales y concretos sigue utilizándose la técnica original de comisurotomía mitral cerrada que consiste en abrir la válvula mitral sin abrir el corazón.

De la misma forma que la esternotomía media permite llegar a cualquier punto del corazón, se pueden utilizar otras incisiones de abordaje para operaciones muy concretas cuando solamente es necesario tener acceso a un área limitada. Esto ha permitido desarrollar técnicas de cirugía cardiaca que precisan incisiones que pueden considerarse mínimas. La miniesternotomía para la cirugía sobre la válvula aórtica, y la técnica Heart Port para la cirugía sobre la válvula mitral, la válvula tricúspide y defectos auriculares.

La válvula mitral es la más afectada por la fiebre reumática. Las lesiones que van a necesitar intervención quirúrgica pueden ser tanto por una mala apertura de la válvula, estenosis mitral, como por un mal cierre con escape, insuficiencia mitral, o por una combinación de ambas, doble lesión mitral.

Aunque la válvula como tal funcione correctamente, es posible que los músculos que la soportan se vean afectados cuando hay una falta de riego al corazón, en cuyo caso puede aparecer un escape, insuficiencia mitral isquémica.

Siempre que es posible se intenta reparar la válvula mitral. Las opciones son múltiples. Abrir el orificio valvular cuando se encuentra restringido, comisurotomía mitral, reforzar el soporte del orificio mediante anillos, anuloplastia mitral, inserciones de parches, resecciones de material sobrante y múltiples combinaciones de las diversas técnicas valvuloplastia mitral.

El resultado de las reparaciones se controla mediante la ecografía transesofágica peroperatoria, es decir que en el mismo quirófano se valora mediante un ecógrafo introducido en el interior del esófago si la reparación ha sido correcta.

Si en el momento de la cirugía se detecta que la válvula mitral no puede repararse o si tras el intento de reparación el resultado no es satisfactorio, se realiza el recambio de la válvula mediante una prótesis artificial que puede ser de origen biológico, porcino, bovino o equino, o las llamadas mecánicas que son componentes cerámicos con soportes metálicos, fundamentalmente titanio.

La válvula aórtica está fundamentalmente afectada por procesos degenerativos que se encuentran acelerados cuando está presente algún defecto congénito.

La válvula aórtica consta normalmente de tres velos, pero es bastante frecuente encontrar válvulas aórticas con dos velos (válvulas bicúspides) o con tres velos en los que hay una fusión entre dos de ellos (válvulas pseudobicúspides). Estas anomalías que, en principio, no causan ningún problema pueden con los años ser la causa de una degeneración acelerada de la válvula.

La degeneración o excesivo desgaste de la válvula tiende a provocar su calcificación y malfuncionamiento. La cirugía sobre la válvula aórtica es muy común en las personas de la tercera edad.

En el momento de la cirugía de la válvula aórtica, la intervención que se realiza con mayor frecuencia es el recambio valvular. Las opciones de válvulas disponibles al cirujano son las mismas que en el caso de la válvula mitral (prótesis mecánicas y biológicas) con algunas posibilidades adicionales ( homoinjertos, prótesis biológicas sin soporte, operación de Ross, etc).

La válvula tricúspide suele presentar como anomalía más frecuente la insuficiencia o escape. La causa más común de esta insuficiencia es funcional, es decir, es secundaria a problemas presentes en otras válvulas.

Muy rara vez es necesario cambiarla y normalmente se realiza una anuloplastia tricuspidea, utilizando un anillo, banda o simplemente unos puntos de sutura.

La afectación de la válvula pulmonar es casi exclusivamente un problema congénito y normalmente es diagnosticado y tratado durante la infancia. La afectación más común es la estenosis valvular, es decir que por una fusión de los componentes de la válvula se produce una obstrucción al paso de la sangre a través de la válvula. Las intervenciones para corregir este problema pueden hacerse mediante un balón que al inflarse consigue la apertura completa de la válvula o mediante una operación que bajo visión directa consigue separar las partes fusionadas para obtener una apertura total.

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